18 noviembre 2010

Exito Ya!


Resultados ya! eso es lo que se exige en el mundo moderno. No hay tiempo para los procesos que requieran de un desarrollo constante. Es fundamental lograr los objetivos en el menor tiempo posible sin importar el camino que se transite para arribar a la meta.Este fenómeno resultadista o de exitismo, el nombre lo dejo a su criterio, prevalece en incontables áreas, ya sea deportiva, empresarial o cultural. En algunas, como en la deportiva, este mal se hace más visible porque existen otros factores, fundamentales para magnificar este proceso, como lo son el fanatismo y la pasión. En el ámbito empresarial, todo queda en las esferas de la estructura edilicia. A lo sumo se transformara en rumores que rápidamente se apagaran. Es por ello que tomaré el área más infectada: el deporte

Imaginese un Alex Ferguson (DT de Manchester Utd) en Argentina. Tómese algunos segundos para pensar. ¿Encontró alguno que se asemeje? Posiblemente la respuesta sea negativa y esto se debe a que la inmediatez es lo que prima en el deporte argentino. No solo en el fútbol, sino en todos los deportes profesionales, pero sin duda que al tener mayor exposición este deporte es el principal referente del mal. Aun así, esta bacteria parece crecer día a día, trasladándose hacia otros órganos, contagiándolos lentamente. Esta enfermedad no produce la muerte, pero queda impregnada, atacando valores, responsabilidades y contratos. Todavía no se ha encontrado una vacuna, pero si se ha descubierto cuales son las causas del problema. Parece que una es el periodismo, magnificando lo erróneo y exaltando desaforadamente lo correcto, exigiendo cambios y resultados, ignorando y desconociendo historias. Otra de las causas del contagio es la misma gente. Desesperada e impaciente por conseguir el éxito, por abrazar la gloria (que ni siquiera es propia) y gozar al rival de turno.

Algunas afecciones tienen cura instantánea, otras parecen expandirse raudamente produciendo la destrucción lenta pero sufrida. Esta es de las segundas. Busca el lugar donde atacar y lo machaca de a poco, hasta que encuentra otro en donde comer. Como sociedad, ya estamos contagiados hace tiempo. Lamentablemente la búsqueda del éxito a toda costa, como único fin en la vida a destruido los pequeños procesos, la tolerancia y la paciencia. Que en paz descansen.

03 noviembre 2010

Facebook Groupies



Facebook, Twitter, Blogger, My Space, Linkedin y tantas otras redes forman parte de la vida cotidiana versión siglo XXI. Todas estas plataformas generan una inmensa cantidad de contenido volcado por los propios intérpretes, o en palabras de Van Peborgh, un estudioso de las redes sociales, los nativos digitales.
Mas allá del auge y explosión de estos medios de comunicación y sobre todo los cambios que han generado en la forma de interactuar de las personas, hay algunas cuestiones que todavía no han sido abordadas o explicadas. Básicamente las redes han construido una extensa telaraña de conexiones entre usuarios, en donde se comparte información de toda índole, desde fotografías, textos hasta simples pensamientos cotidianos como “@que frío que hace”. La necesidad constante de participar, de estar y de formar parte de algo, también construye sentido en las personas que se sienten imantadas a producir contenidos “compartibles”. Lentamente, hemos pasado a sentir la necesidad de entregar nuestros pensamientos e ideas desde el ámbito privado al público. De esa forma, exponernos al constante comentario de los demás participantes, a su voto positivo u a otras formas de interacción mediante aplicaciones o juegos.
El hecho de comunicar las 24 hs, solo por el hecho de comunicar, le resta valor al acto comunicacional. No siempre se tiene algo para decir o no siempre se quiere contar eso a los demás. Es improbable que todos los actos de nuestras vidas sean tan interesantes, trascendentes o extremos como para ser compartidos. “Tomando mate en lo de Luli” “uhh que frío que hace” “que noche loca” “en la playa tomando solcito”. Estos pueden ser típicos comentarios de facebook o twitter, los cuales son acciones simples que realiza cualquier ser humano y que anteriormente no formaban parte del universo. Entonces, ¿cual es la necesidad de comunicarse constantemente? Formar parte, estar, participar, comentar, decir, expresar, es lo que nos hace ser humanos siglo XXI. Esto no significa que antes las personas no quisieran participar o expresarse, sino que los espacios eran otros y la interacción no tenía constancia ni instanteneidad ni reproducción.
Ser, estar, participar y expresar. ¿Y las acciones? Este es un tema que puede generar mayor debate por el grado de complejidad conceptual. ¿Acaso formar parte de un grupo de facebook nos hace formar parte de una organización, grupo, entidad u ONG? Para el conocido antropólogo Alberto Melucci, “los nuevos movimientos sociales surgen como una respuesta a las formas complejas de control social y de procesamiento de la información”… “se originan en sitios de conflicto que no se dan ya en la arena específicamente política, sino que resultan del desarrollo de la vida cotidiana”. Estos movimientos generaran acciones colectivas, las cuales tendrán un sentido, tanto simbólico como material. Para Melucci, la acción tendrá fines, un medio y un campo. El primero es el sentido de la acción, el segundo las estrategias o modos de ralizarla y el ultimo el lugar donde se llevara a cabo la acción.
Los grupos de facebook, ya sea en contra de Kirchner, a favor de Kirchner, en contra del ataque a las ballenas, en contra de el golpe en la Republica del Congo, a favor de los budistas de Nepal o respaldando a una organización; realmente no son grupos. En primer lugar, solo tienen fines simbólicos, adherir a una causa por mas lejana que sea y sin un compromiso real con la misma. Tampoco hay planes o acciones y menos un campo en donde se lleven a cabo las acciones. Mas allá de la excelente reproducción de mensajes,ademas de la llegada que tiene en el público, estos grupos solo pueden prosperar si son grupos con una estructura real mas allá de la plataforma virtual.
Entonces, la realidad indica que facebook y las redes sociales pueden ayudar para diseminar información y comunicar, pero las acciones concretas de cambio todavía trascienden la virtualidad de las redes sociales, en donde el compromiso es minimo y sobre todo, en donde todo es efímero y pasajero.

25 octubre 2010

El mundo de las No ideas


Si existiera una maquina que nos insertara algunos dones en nuestro cerebro seguramente muchos elegiríamos (me incluyo) la creatividad y la imaginación. Seguramente en algún momento de nuestras vidas soñamos con inventar un nuevo método revolucionario que modifique la literatura, el cine, el arte o lo que sea que querramos cambiar. Al principio nos parece simple, como si tuviéramos la certeza de que fuera a suceder en cualquier momento y estuviéramos esperando ansiosamente el día en que mágicamente surgiera esa idea, perfecta, indestructible y hermosa, después de que se nos callo un vaso de vino en un sillón blanco o mientras una vieja discute con el almacenero por el precio de las chauchas. Podemos creer que esas son las situaciones en donde se nos ocurrirá algo innovador, original, distinto, pero luego de buscarle la vuelta nos damos cuenta de que eso ya lo contó otro. Mierda, ¿pero ya se contó todo lo que pasa en el mundo? Podría asegurar que si, que ya se agotaron los temas, los géneros, los subgéneros y los sub sub géneros de los géneros. Ya se hablo del amor, del odio, la venganza, del ser, del tiempo, de la guerra, de lo que no existe, de lo que existirá y de lo que paso y lo que pasara. Lamentablemente si suponemos que la originalidad esta ahí, pues olvidémoslo, fracasaremos rotundamente en una búsqueda inútil. La universalidad de los argumentos no es infinita, yo diría que es finita, excesivamente finita, tan finita como el ser humano. Entonces los argumentos son finitos porque hablan del ser humano, que es algo finito. Bueno, pero si queremos buscar la vuelta al problema y debatir por horas digamos que el espacio y el tiempo son infinitos. Ah, si si, pero que interesante, eso seria novedoso entonces. Ni por casualidad. Se han hecho millones de películas en donde existen cómicas maquinas del tiempo plagadas de lucecitas que titilan y en donde arriesgados hombres se someten a una teletrasportación por el túnel del tiempo. También se han hecho otras en donde sin maquinas del tiempo, el tiempo vuelve atrás por razones desconocidas o conocidas (por el guionista). Entonces el tiempo ya es algo con lo que se ha jugado hasta el hartazgo, un factor trillado, aburrido y recurrente que se convierte en insoportable con cada nueva película o libro. Lo mismo vale para el espacio ya que ambos están directamente relacionados.
Hoy en día muchas personas (no conozco a ninguna, pero dicen que existen) creen que lo que es raro es original. Un tipo sentado en un inodoro cagando y tirandose eructos mientras se filma con una cámara parece que para algunos es algo único, desconocido y estéticamente hermoso. Mientras mas “experimental” sea, mejor será para esta gente. Básicamente hay que ser raro, salirse de los canones y de lo que dice la teoría y la técnica. El lema es me cago en lo que debe ser, yo voy a hacer cualquier cosa que para la gente sea rara. Aunque no lo crean, a muchas personas, ver un corto danés, con cámara fija, de tres pelotudos sentados en un banquito de una plaza les pareció tan pero tan bueno que ganaron un festival de cine independiente. A menos que la conversación haya sido entre Einstein, Napoleón, Platon y Maradona, me parece una reverenda cagada y lo que hayan dicho esos tipos no se debe alejar mucho a las boludeces que dicen los de gran hermano. Sin embargo parece que es la “new wave”, lo freak, lo under, (para mi lo pelotudo) es lo que demuestra la carencia de ideas que existe en nuestro mundo.
Para no ser tan pesimista voy a admitir que hay algunas películas y otros tantos libros que me han parecido excelentes. No tanto por los argumentos si no por la manera en que están contados. He ahí el foco de la cuestión. Mientras obsesionados por encontrar la originalidad nos centramos en el argumento nos olvidamos que quizás es tan o más importante la forma en que narraremos esa historia. Para ejemplificar esto vean el corto “In god we trust” o “Medianeras” o simplemente observen lo simple (y hasta tonta) que es la historia que cuenta “Babel”. En lo simple esta la belleza, en las pequeñas cosas de la vida cotidiana, en pequeñas historias de vida que contadas con precisión y algo de originalidad puede encontrarse algo diferente.
En cuanto a los bloggers tampoco he visto demasiada originalidad, de hecho muchos creen que hablar de otros blogs es original. Bueno, bueno, ¿quien no ha hablado, insultado, despotricado, vanagloriado o ninguneado a otro blog? Suponiendo que eso es la originalidad en los blogs, entonces todos los blogs serian ultranovedosos. Los que no hablan de otros blogs, hablan de lo mismo que hablan los diarios, de lo mismo que hablan los críticos literarios o de lo mismo que hablan en la TV o en algún libro que leyeron alguna vez. Otros creen que la originalidad esta en hacer textos autoreferenciales. En ese caso estaríamos ante algo original (supuestamente) ya que leer lo que fue el día de un tipo o lo que pensó una vez mientras se sacaba un moco es algo nuevo. Tan nuevo que millones de otros ya lo escribieron de una u otra manera. Por ejemplo, la poca originalidad que tiene el autor de este texto queda demostrada en que tiene que hablar de lo repetitivo que es todo para creerse original. Finalmente todos caemos en los mismos errores de creernos personas con magnificas ideas llegando a afirmar que lo somos o que algún día llegara una luz para salvarnos como una especie de jesuscristo enviado por el dios de las ideas.
Este texto tedioso, insoportable y mal redactado es un ejemplo de la falta de originalidad que existe en nosotros (en mi si quieren); hechemosle la culpa a la Play Station, a Bill Gates o al que sea, pero talentosos hay pocos, los demás acompañan y escriben en blogs.

10 octubre 2009

Al centro Parte IX



Durante mis ultimos dias en Centroamérica pude recorrer algunos puntos pendientes en Nicaragua. Por ello, acompañado por mis entrañables amigos de Pamplona, emprendimos viaje hacia Leon, unos 150 kms al norte de Granada.
Luego de una escala en Managua, tomamos el bus bajo un insoportable calor y un transito complicado. Sin embargo el viaje duro apenas una hora, en donde entre musica y charla se hizo ameno.
La ciudad de Leon, a simple vista parecia mas importante que Granada. Se vislumbraba un mayor movimiento comercial y a esto sumado que alli se encuentra una de las universidades mas importantes de Nicaragua. Por lo tanto existe un aire más cultural, en donde se ven murales, pintadas politicas, banderas y mayor preponderancia de los espacios públicos. Era evidente, que a diferencia de Granada, Leon era mucho mas que una ciudad turistica.
Mientras caminábamos por la ciudad, nos encontramos con varias iglesias, aunque la más imponente es la que se encuentra en la plaza principal, la catedral. En las escalinatas de entrada, se pueden ver dos esculturas de cabezas de león. Siguiendo, la recorrida, pasamos por la universidad, el mercado y otras plazoletas. Mas tarde, un tanto acalorados regresamos al hostel, que increíblemente tenia una pequeña piscina.
Al día siguiente emprendimos la ruta hacia la costa del Pacifico. Allí nos aguardaban dos pequeñas y deshabitadas playas, Poneloya y Las Peñitas. Ambas contaban con una infraestructura mínima, algunos chiringos, algún que otro hostel y nada mas. Mas alla de esto, las playas eran increíbles, sobre todo por el hecho de que no habia nadie.
Antes de descansar tirados en la arena, decidimos recorrer los manglares, por lo que contratamos una lancha para recorrer este hermoso ecosistema con una asombrante biodiversidad.
El atardecer nos encontró bajo un cielo negro que amenazaba con desatar un temporal. Las nubes cargadas se veian a lo lejos en el océano con el sol poniéndose por detrás pintando una hermosa imagen. La lluvia no apareció y nosotros aprovechamos para volver a la vieja Leon.
Era mi ultima noche en Centroamérica. Nostalgia, tristeza, felicidad, tantos sentimientos encontrados durante algunas horas. “Es demasiado pronto para volver”, era la frase que retumbaba en mi cabeza en esos instantes de confusión. Había vivido tantas sensaciones, tantos momentos que era un crimen dejar de lado todo aquello.
Por la noche fue mi despedida, con una pequeña cena en donde se dio un hermoso intercambio de regalos. Con alguna lagrima por la despedida, entendi que era hora de marchar.
Al mediodía salude a mis amigos, Txen, Raquel, Aingeru y Connie, y segui camino hacia Granada. Alli buscaría mi mochila, saludaría a otros amigos, antes de continuar viaje hacia Costa Rica.
El bus hacia San Jose fue extrañamente largo, aunque a esa altura todo me parecia molesto e incomodo. Tomada la decisión ya quería estar dentro del avión rumbo a Peru sin esperar un instante más.
Asi fue, que termino una inolvidable experiencia, que definitivamente consiguió el objetivo que me propuse antes de salir. Tantos kilómetros recorridos, tantas charlas, tantos buses subidos y bajados, tantas playas, tantas montañas, tantas sonrisas, tantos cuentos y experiencias, valen la pena hasta el último segundo de camino, hasta la ultima gota de agua. Todo fue positivo, todo fue un cúmulo de causalidades que llevaron a conseguir un recorrido plagado de historias divertidas y lugares de ensueño. Esto demuestra, que siempre que uno busca y desea algo con mucha fuerza hay enormes posibilidades de conseguirlo y aun mas si se actúa en consecuencia de eso que uno ansia.
Agradecido por todo lo vivido, hoy, nuevamente puedo decir que me he llenado de fuerza y esperanza para continuar buscando eso que algunos llamamos felicidad.

19 septiembre 2009

Al Centro Parte VIII (Granada, Nicaragua)



Esa misma noche, luego de una breve charla con Aingeru, Raquel y Txen decidi que lo mejor seria continuar con ellos hacia Nicaragua. Era lo que deseaba, continuar disfrutando, volver a un pais en el cual habia estado muy a gusto y emprender nuevas experiencias. La decisión no demoro mas de unos segundos, ya que en realidad no habia nada que decidir, estaba convencido de continuar con ellos. Esa sensación de libertad sobre las decisiones y los tiempos es algo que pocas veces nos ocurre durante nuestra vida. Por ello, hay momentos para analizar y otros para dejarse llevar por las cosas que hacen bien a la mente y el cuerpo.
Asi fue que por la mañana emprendimos el regreso, nuevamente en lancha hacia el puerto de Almirante y de alli a Changuinola a tomar un bus. Luego de unas horas de espera y otras de viaje llegamos a la frontera, que como toda frontera terrestre es un territorio anarquico en donde no existen mas leyes que las de los corruptos funcionarios que trabajan en ellas.
Alli tuvimos serios inconvenientes para ingresar a Costa Rica, luego de que un oficial de migraciones se negara a sellar nuestros pasaportes si no “colaborabamos” comprando un ticket de bus que certificara nuestra salida del pais. Un vil engaño en el cual nosotros expresamos nuestro desagrado, pero que nos significo instantes de tension y preocupación.
Superada la traumatica entrada a Costa Rica, arribamos a San Jose por la noche. Pasariamos la noche, para luego continuar hacia Nicaragua la mañana siguiente.
El viaje fue tranquilo, la frontera de Peñas Blancas tenía leve movimiento, probablemente debido al horario vespertino de nuestra llegada. La noche, nos encontro felices en Granada, acomodandonos en casa de Aingeru, en calle la Ceiba. Alli viviria, durante quince felices dias, disfrutando de una experiencia de vida inolvidable, entre la ayuda a la ONG, los viajes y excursiones.
Granada ya era mi segunda casa, me sentía cómodo caminando por sus calles, me habia acostumbrado al calor y la humedad y empezaba a disfrutar ya no como un turista si no desde otro lugar.
Los personajes que deambulaban por las calles me parecian familiares y lentamente iba descubriendo los pequeños rincones de la pequeña ciudad.
Asi fue que todo lo que parecia un sueño se iba convirtiendo lentamente en una hermosa realidad. Algo que jamas hubiera imaginado cuando comenzo la aventura centroamericana.

11 septiembre 2009

Al Centro Parte VII (Panama)



Nuestra ruta hacia Panama fue mas extensa de lo pensado en un principio. Todo comenzo con demoras, ya que debimos esperar dos horas al bus que nos llevaria desde Puerto Viejo hacia Sixaola, en la frontera. En la espera pudimos conocer a una mujer nicaraguense, campesina, que venia hasta Costa Rica a vender productos textiles. Tambien a un costarricense que viajaba asiduamente a Panama a vender productos de librería. Mientras la señora, de cara arrugada y manos curtidas, probablemente por su trabajo en el campo, se mostraba antenta y cortez, el hombre tenia caracteristicas tipicas de un vendedor, muchas historias poco creibles y una sonrisa un tanto falsa.
La ruta estaba destruida por lo que la velocidad era reducida y a esto sumado que realizamos algunas paradas en el camino. Una de ellas en Bribri, un pequeño poblado indigena que parecia pintoresco. Sin embargo luego de aquella parada, tuvimos que lamentar que a Aingeru le robaran su telefono celular. Un poco de distraccion lleva a que ocurren estas cuestiones, que por suerte no paso a mayores.
La frontera nos recibio con una tormenta tropical, mientras cruzabamos un destruido puente sobre el rio Sixaola, que nos llevaria a Panama.
Alli subimos a una pequeña combi que nos debia dejar en el puerto de Almirante. La ruta era montañosa con altos árboles sobre las laderas. Al pasar esta zona, llegamos al embarcadero para tomar una lancha hacia Bocas del Toro.
El mar estaba movido pero solo serian 45 minutos hasta el destino. El cielo estaba tapado y amenzaba con largar otro aguacero. Mientras recorriamos el camino, podiamos divisar una gran cantidad de islas e isletas, rodeando una enorme bahia.
El archipielago de Bocas del Toro, consta de dos grandes islas, Colon y Bastimentos y otras tantas más pequeñas como Carenero, Pastor, Cayo Coral o Cayos Zapatillas. Sin embargo, la mayor parte de los alojamientos se ubican en Colon y alli fue donde bajamos de la lancha.
La Isla Colon, capital de la provincia de Bocas del Toro y la mas populosa, probablemente tenga la mayor parte de sus ingresos del turismo. Se advertía bastante orden y prolijidad en las calles. Las casas, en su mayoria de madera, de una sola planta.
El hostal era una reciclada casa de estilo ingles, toda de madera y pintada de color amarillo. Acogedor, cómodo y limpio por lo que otra vez fue acertada la decision de quedarnos alli.
Mientras caminabamos por la calle principal, comenzamos a indagar sobre opciones para aprovechar nuestra estadia. Teniamos intenciones de recorrer las otras islas, por ello nos interiorizamos sobre las excursiones y los precios.
La mañana siguiente se habia desatado una copiosa lluvia que no nos permitio seguir con nuestros planes. Mientras tomaba mate, analizabamos que opciones existian de persistir el agua. Sobre el mediodia, habia bajado la intensidad por lo que decidimos cruzar hasta la cercana isla Carenero, que podiamos divisar desde el hostel.
Alli, caminando recorrimos los escasos metros que formaban la isla, mientras los locales miraban sorprendidos como nos mojabamos. Luego encontramos un bar, hostel, restaurant, un hibrido extraño con un muelle de madera y unos trampolines. Decidimos disfrutar lo que restaba del dia divirtiéndonos en este pequeño parque acuatico.
Por la noche llegaria la sorpresa. Mientras preparabamos la comida con Aingeru, Raquel y Txen, se acercaron con unos pañuelos rojos. Era el dia que comenzaban las fiestas de San Fermin en Pamplona, por lo que habria que festejar en honor, aun estando a miles de kilometros de distancia.
Esa misma noche nos pudimos divertir contando anecdotas con dos catalanes y dos argentinos que se hospedaban en el hostel. Algunos se habian conocido en el camino y los otros viajaban solos, pero lo que nos acercaba eran las ganas de cambiar experiencias. Cada uno con su acento, su estilo, su vocabulario y sus cuentos, pero todos disfrutando de un grato momento, de esos que suelen darse en un viaje.
Domingo 5 de julio. Amanecio soleado por lo que decidimos aprovechar para realizar la excursion a las restantes islas. Negociando los precios, habiamos conseguido una tarifa mas que accesible para un dia completo de recorrida.
Asi fue que nos embarcamos en la pequeña lancha con destino a la Bahía de los deflines. Alli pudimos divisar varios delfines dando vueltas a nuestro alrededor, en un show realmente increible y natural. Indudablemente es totalmente diferente verlos en su habitat natural, libres, que observarlos atrapados en un oceanario.
Continuando por el camino, arribamos a Cayo Coral, unas pequeñas isletas que rodean la Isla Bastimento. Era tiempo de realizar un poco de snorkeling.
La experiencia de bucear en aguas claras es inigualable ya que se pueden observar una enorme cantidad de peces coloridos, estrellas de mar y corales, entre otros. Sin duda existe una marcada biodiversidad en todo el archipiélago, por lo que por espacio de una hora disfrutamos de la posibilidad de estar en contacto con el colorido mundo marino del caribe.
Luego, regresamos a la lancha para dirigirnos a la Playa Red Frog en la Isla Bastimento. El sol asomaba tibiamente mientras caminabamos hacia este lugar. Un buen baño en el mar, un almuerzo liviano y un breve descanso tirados en la arena.
La vuelta, ya al atardecer con el mar un tanto embravecido y una fina llovizna, nos encontró cansados pero felices por un dia cargado de actividades y aventuras.
Por la noche, seria la despedida de mis amigos de Pamplona. Ellos partirían rumbo a Nicaragua mientras que yo, hasta ese momento, había decidido continuar recorriendo Panamá.

31 agosto 2009

Al centro Parte VI (Costa Rica)



Cahuita y Puerto Viejo


El transito en la frontera era fluido, por lo que no tardamos mas de una hora. Una fina llovizna caia, mientras realizabamos los tramites migratorios. Al retornar a la ruta, Aingeru cayo en una larga siesta y yo segui sus pasos.
Llegando a San Jose, el bajo en el aeropuerto para esperar a sus amigas que llegaban de España. Mientras tanto, me ocuparia de conseguir lugar en el hostel.
Descansando en un comodo sillon, evaluaba posibildades para continuar el viaje. Aingeru aun no tenia planes, pero existia la posibilidad de que continuara conmigo hacia el caribe costarricense.
Era de noche cuando, cansado, volvio al hostel con sus dos amigas. Hasta ese momento nadia sabia que viajariamos juntos viviendo veinte dias siguiendo caminos de aventura. Todo fue realizandose sobre la marcha, dandole mas sorpresa e incertidumbre.
Raquel y Txen, tambien de Pamplona, conocían a Aingeru de una ONG en la cual trabajan juntos, alla en España.
Mi plan era ir hacia el Parque Cahuita en el caribe y el de ellos igual, por lo que temprano salimos hacia la terminal. Al llegar sobre la hora no conseguimos asiento por lo que tendriamos que ir parados. Con mucho calor y cinco horas parado en el bus, habria que cargarse de paciencia.
Mientras mirabamos el paisaje y charlabamos un poco, el viaje se hacia ameno a pesar de la incomodidad. Sin embargo, a unos kilometros de la ciudad de Limon, el bus se paro. Habia una enorme cantidad de camiones frenados sin razon alguna. Desesperados por tomar aire bajamos a la ruta. El calor era insoportable, pero mientras estabamos en movimiento habia una refrescante brisa. Luego de un largo rato lentamente avanzamos unos metros.
La ciudad de Limon tiene el puerto mas importante del caribe costarricense por lo que el trafico de camiones y contenedores es incesante. Esto sumado a que la ruta tiene solo dos manos, el camino se convierte en un taponamiento constante. Sumado a ello, a unos pocos kilómetros se ubica el Moine, otro puerto importante.
Una breve parada a comer algo y continuamos hacia Cahuita, a donde llegamos dos horas después de lo previsto.
Este pequeño poblado tiene como gran atractivo el parque nacional que lleva el mismo nombre. La mayoria de las calles son de tierra y la gente vive a un ritmo cansino. Gran parte de los habitantes son descendientes de esclavos africanos, por lo que a diferencia del resto del pais, aqui predomina la gente de piel oscura. Estos, hablan castellano, pero su primera lengua es el patua, una mezcla de ingles con frances. Para una persona, no acostumbrada, como era mi caso, se hace inentendible.
El dueño de nuestro hostel, un holandés, de voz disfonica, tenia un hermoso jardin con algunos insectos y animales. Muy cuidado y limpio, valio la pena elegir ese lugar para dormir.
La mañana siguiente nos dirigimos hacia el Parque Nacional. Este se ubicaba a unos metros de la playa y en el, ademas de variada vegatacion, se podian encontrar monos, osos perezosos, iguanas y diversos tipos de cangrejos. El recorrido duro casi horas, en donde pudimos disfrutar de la naturaleza caminando a traves de ella. Luego de esta hermosa experiencia aprovechamos para darnos un baño en el calido mar caribe.
Antes de partir rumbo a Puerto Viejo, tuvimos un breve almuerzo.
A media hora de Cahuita, esta playa, se mostraba como un lugar mas turistico y movido. El cielo estaba cargado, al punto que se desato una fina llovizna, aunque esto no fue impedimento para que continuara el calor.
Caminando con la mochila en busca de un hostel, divisamos una gran cantidad de bares y restaurants por la calle principal. Tal como nos habian comentado Puerto Viejo recibia una importante cantidad de turistas, sobre todo norteamericanos, por lo que el pueblo se veia preparado para esta actividad.
Luego de buscar durante un rato, nos encontramos ante un particular alojamiento. Este hostal, con una decoración psicodelica y una particular distribución, en donde se podian ver carpas, hamacas y jardines perfectamente cuidados.
Ya acomodados, decidimos caminar por la playa, que se veia deshabitada, un tanto por el horario y otro tanto debido a que el dia no acompañaba demasiado.
Por la noche salimos a recorrer las calles en busca de unas cervezas. Se advertia movimiento de turistas, aunque no tanto como pensábamos al llegar.
A pesar de que habiamos recibido excelentes comentarios de Manzanillo y Punta Cocles, playas cercanas a Puerto Viejo, decidimos continuar hacia el sur, con destino Panama. Estabamos a unas pocas horas de viaje y valdria la pena conocer el archipielago de Bocas del Toro. Asi fue que despues de averiguar como llegar alli, emprendimos camino hacia una nueva aventura.

26 agosto 2009

Al centro Parte V (Nicaragua)



ISLA DE OMETEPE

Temprano cargue mi mochila con lo indispensable y comence a caminar cuesta abajo. El calor ya se hacia sentir y mi rumbo era indefinido, solo recorrer todo lo que se pudiera hasta el anochecer. Pasando por el infimo poblado de Bague, cruce varias personas en bicicleta y otras tantas a caballo. Al llegar a un cruce, me asome a una casa con la puerta abierta en donde podia divisar varias bicicletas. Me hice escuchar y salio un hombre al que consulte si alquilaba bicis. "Por supuesto" contesto, asi que sin dudar arregle para tenerla todo el dia.
Aquella fue la mejor decision que podria haber tomado para disfrutar de la isla, sabiendo que era domingo y casi no habria transporte. Era libre de tomarme los tiempos, de elegir los caminos, de descansar donde quisiera. Asi fue que, recordando ciertos lugares que queria visitar, comence con el Ojo de Agua.
Pedaleando por las quebradas de Ometepe me sentia feliz, despreocupado y totalmente compenetrado en las bellezas del lugar. En el fondo el volcan Maderas y a mi lado el Lago Cocibolca. No habia nada más que el ruido de mi bici. La musica la ponia en mi cabeza.
Luego de una hora y media, exhausto arribe al Ojo de Agua. Este pequeño baño de aguas termales frias, me recibio en soledad. Sin esperar un instante, aproveche la tranquilidad para relajarme dentro de sus aguas cristalinas. Luego de un rato, las familias comenzaron a ocupar mas espacios y el lugar se volvio mas bullicioso.
Era momento para subir a la bicicleta nuevamente y buscar un nuevo destino. El sol caia firme, haciendo sentir un intenso calor, sin embargo no seria impedimento para continuar.
Sin agua y muy cansado, sentia que una parada seria ideal para recuperar fuerzas. Mientras mi mente se abstraia, cruce la mirada a un costado y encontre un pequeño camino hacia la playa Santo Domingo. Alli descansaría, frente al inmenso lago.
Tirado sobre la arena apreciando la naturaleza, en una playa, totalmente solo, sin nadie a kilómetros de distancia, solo con el sonido del agua, fue otro instante de felicidad y libertad.
Hora de volver pense. Un tanto agotado, otra vez al camino. Estaba a cuarenta minutos de la finca por lo que aun quedaba un largo trecho. Con pocas fuerzas y mucha hambre llegue a mi destino. Había recorrido cuarenta kilómetros, con 35 grados durante todo un dia. Necesitaba un baño, agua y comida.
Restituido después de un largo descanso, me sente a observar el atardecer. Mientras pensaba en mi partida del dia siguiente, se desato una furiosa tormenta. Solo se escuchaba la caida del agua y los relampagos rugiendo. Pasaban las horas y no solo no paraba si no que parecia volverse mas fuerte. Eso complicaria mi salida de la isla ya que el camino para salir de la finca era de tierra.
Por la madrugada habia vuelto el sol y mis esperanzas de volver. Un poco dormido y agotado por el periplo del dia anterior tome el bus que me dejaria en el cruce de la ruta Moyogalpa-Altagracia, la unica pavimentada de Ometepe. Alli deberia esperar otro transporte que me dejaria en el embarcadero de Moyogalpa. Un par de horas mas tarde ya aguardaba la lancha con destino a Rivas. Durante la espera pude conocer dos interesantes personajes. Un argentino de Cordoba, llamado Agustin y un Italiano, Alessio, que venian viajando desde Colombia, recorriendo centroamerica. Conversamos sobre algunos destinos de interes, compartimos opiniones y consejos de viajeros.
Mientras la lancha avanzaba por el Cocibolca, pude observar en el periodico de un hombre que se habia desencadenado un golpe de estado en Honduras. Previsible, pense.
Ahí quedo descartada totalmente la travesia hacia este pais.
Ya en la terminal de buses de Rivas, un lugar desagradable, sucio y un tanto hostil, debi esperar casi tres horas hasta conseguir bus a Granada. En la espera se acercaron todo tipo de personajes. El primero un hombre que ofrecia un taxi por siete dolares para llevarme hacia Granada. Agradeci explicandole que el omnibus solo costaba un dolar, por lo que no tenia sentido. Continuo insistiendo hasta que saque de la galera mi caballito de batalla: "El dólar esta 1 a 3 con respecto al peso argentino, no soy norteamericano, ofrezcale a ellos que quizas les convenga". Ahi culmino su intento, sin antes preguntarme si viajaba con algun europeo o norteamericano al cual le pudiera ofrecer su servicio. Casi instantaneamente se aproximo otro hombre a pedirme dinero. No tenia aspecto de linyera, estaba bien alimentado y vestido. Ante mi negativa, me pidio un cigarrillo, con una ridicula excusa, “me ayuda por el frio”. Automaticamente solte una carcajada preguntandole si realmente hablaba en serio. Luego comenzo a sermonear acerca de Dios y los santos, por lo que entendí que el hombre no era un vago si no un loco. Encendio su cigarro y desaparecio. Estas cuestiones ocurren asiduamente durante un viaje con la mochila, en los cuales se acercan personajes extraños, misticos, vagabundos, hippies, vendedores, entre otros.
Otra vez dentro del “school bus”, que para ese momento parecía un sauna, emprendi mi regreso. Esta vez el viaje se hizo largo ya que realizo varias paradas en el camino, en la cual subieron y bajaron vendedores de frutas, jugos, golosinas, sumado a un guitarrista y un evangelista con su tipico sermon. Un divertido show de gente desfilando hacia arriba y hacia abajo.
Ya en Granada, debia acomodar mi mochila ya que al otro dia me esperaba el viaje hacia San Jose de Costa Rica con mi amigo Aingeru. Mas tarde, nos dirigimos hacia la La Calzada con Ricardo, el mexicano voluntario del centro social, a tomar unos mojitos. Esta calle donde se ubican los bares y restaurantes estaba plagada de turistas y nicaraguenses disfrutando de una calurosa noche.
Asi fue la despedida de los amigos conocidos en Nicaragua y de este hermoso país que tanto me había hecho disfrutar durante 10 dias. Ahora me esperaban Costa Rica y Panama antes del regreso a la Argentina.
Cinco de la mañana. Ahi nos encontrabamos esperando el Trans Nica con destino a Costa Rica, con nueve horas por viajar hasta nuestro destino. A partir de ese momento una nueva historia en el viaje comenzaría, con mas sorpresas y anecdotas.

22 agosto 2009

Al centro Parte IV (Nicaragua)



Pensando en opciones para continuar con el viaje, en un principio existia la idea de ir a Honduras, pasando antes por la Isla de Ometepe en Nicaragua. Luego con el clima candente que se vivia en Honduras, automaticamente quedo descartado. Asi fue que comence a organizar mi partida hacia Ometepe el dia jueves. Sin embargo, un rato despues de haber tomado la decision, Aingeru, mi amigo vasco, me invito a una comida en su casa junto con otros voluntarios y amigos nicaraguenses. Esta seria el viernes pero yo partia el jueves. Sin pensarlo demasiado aplace la salidad hasta el dia sabado.
Teniendo en cuenta la cuestion hondureña y el cambio de fechas para Ometepe, adelante mi visita al caribe costarricense y panameño. Otra vez sorprendentemente Aingeru me comento que tendria que ir a San Jose para renovar su visa y ademas ya que dos amigas vendrian de España. Su salida era el martes por lo que me ofrecio viajar con el. Sin dudarlo, teniendo en cuenta que era un viaje largo, acepte. Asi fue que mis planes comenzaron a sufrir variaciones inesperadas.
Luego de algunos dias en Granada, lentamente me adaptaba al agobiante calor, la humedad y los pequeños mosquitos. Habia entendido que el mediodia era un periodo muerto en el que habia que tomar la famosa "siesta santiagueña".
Por la noche nos reunimos en casa de Aingeru. Alejada del centro, era espaciosa y comoda, suficiente para disfrutar de un grato momento con musica entre charlas y cervezas.
Sabado por la mañana. Acomode mi pequeña mochila, ya que gran parte de mi equipaje permaneceria en Granada debido a que tendria que volver para tomar el bus a Costa Rica. Caminando por el atestado mercado, llegue hasta la estacion de servicio en donde salian los buses. Rapidamente tome un lugar, en el tipico "school bus" norteamericano de color amarillo. El viaje duro apenas dos horas, en las que subieron una infinidad de vendedores ambulantes a ofrecer todo tipo de productos.
Al llegar a Rivas el calor era sofocante pero afortunadamente al bajar, pude conectar con una combi que me llevaria hasta el embarcadero.
Alli debi esperar una hora hasta que la primera lancha se internara en el Cocibolca con destino a Ometepe. El lago estaba calmo a pesar de algunas rafagas de viento.
Al subir a la pequeña lancha, pude relajarme y disfrutar de un magico paisaje. La direccion era en linea recta por lo que durante la hora que duro el viaje pude apreciar los hermosos volcanes de la isla. El Concepción imponente, con mas porte y algunas nubes en su cima; el Maderas mas pequeño y achatado.
Gracias a los consejos de mis amigos españoles, decidi ir hacia Merida, al sur de la Isla. El pequeño pueblo de Moyogalpa fue mi puerta de entrada a Ometepe. Antes de partir, aproveche a sentarme en una pequeña plazoleta a tomar agua, fumar un cigarro y comer alguna fruta. Bajo la sombra de un arbol deleite un instante de relajamiento. Aun asi, me sentia observado por los locales que desde las veredas miraban discretamente. Esta situación no genero mi asombro, ya que en cualquier pueblo se dan estas situaciones.
Al rato aparecio un hombre, de unos cincuenta años, moreno, con una gorra y una remera blanca. Decia ser sandinista y su primera pregunta fue de que pais era. Al explicarle que era Argentino, me dijo "ahh de un pais revolucionario". Sabiendo que no era tal cosa, le deje continuar con sus historias. Asi fue que continuo describiendo la realidad nicaragüense y mas concretamente de la isla. Se definio como Sandinista, defendio a Ortega (el actual presidente Nicaragüense, sandinista, por supuesto) y explico la ayuda que les propiciaban los sandinistas regalandoles ganado para su producción. En todo momento, decidi callar y escuchar atentamente sus comentarios. El hombre estaba convencido de su ideologia y parecia llevar al sandinismo dentro suyo.
Vale aclarar que el sandinismo es un movimiento revolucionario, que hace honor a Augusto Cesar Sandino, heroe nicaragüense que lucho contra el dominio norteamericano a principios del siglo XX. Con escasos recursos y hombres logro derrotar parcialmente a los yanquis. Tiempo despues y ante la dominacion del dictador Anasatasio "tacho" Somoza, un grupo de revolucionarios comenzaron la batalla para derrotar al tirano. Asi, luego de algunos meses, en julio del 79, se alzaron con el poder en la capital, Managua. A pesar de ser un grupo revolucionario, no se perpetuaron en el poder como lo hizo Castro en Cuba y luego de algunos años llamaron a elecciones. Tampoco lucharon contra la iglesia o los medios de comunicacion.
Luego de aquella charla, era momento de tomar un bus hacia Merida. Consultando a los pobladores, ninguno supo darme información concreta sobre los horarios. Paso una hora y seguia sentado esperando, cansado, con deseos de llegar. En poco tiempo se haria de noche por lo que era imperioso conseguir alojamiento, sea donde fuere.
Finalmente llego el bus. Sin pensarlo tomaria ese, sin importar su recorrido. El choffer me explico que no iba hacia Merida, pero me dejaria en un cruce donde caminando algunos kilometros podria llegar. No era la mejor opcion, pero por el momento la unica.
Ya en camino, un campesino se sento al lado mio y comenzo a hablar. Explicandome que era de Santo Domingo, un poblado al sur de Moyogalpa, siguio narrando sobre su vida. Mientras hablaba, recorde que unos norteamericanos me habian hablado de una hermosa finca en Ometepe, llamada Magdalena. Aprovechando las ganas de hablar del campesino, consulte si el bus me dejaria cerca de aquel lugar. "Por supuesto, este bus termina su recorrido en Bague, donde esta la finca" explico. La suerte estaba de mi lado.
Lentamente caía el sol por detrás del Volcan Maderas cuando por un pequeño y empinado sendero caminaba hacia la finca. Casi a oscuras y agotado llegue a la recepcion deseando que hubiera lugar; ya no volveria a caminar un kilometro a oscuras hacia el pueblo. Otra vez mi fortuna, habia lugar de sobra por lo que no hubo inconvenientes.
Luego de acomodar mis pocas pertenencias me dirigí al restaurant, que tambien hacia las veces como estar o lugar común. Ocupe una mesa, pedí una cerveza y mientras empezaba a escribir se acerco un hombre.
Este señor, moreno, con algunos dientes de plata y una gorra blanca, primero ofreció sus servicios de guia para escalar el volcan Maderas. Agradecí su ofrecimiento y luego de eso nos internamos en una larga charla. Tal como explicaba, originariamente la finca era de unos burgueses nicaragüenses, que luego la vendieron, hasta que los sandinistas decidieron repartir las tierras entre los campesinos. A partir de alli la finca funcionaba como cooperativa en la cual en un principio eran 40 familias, que luego pasaron a ser 18. Ellos mismos explotaban la finca como alojamiento para turistas y todas las ganancias eran repartidas. Sumado a ello estaban las ganancias de los cafetales.
Además de tener el lugar ordenado y limpio, se podia apreciar un parque cuidado con flores coloridas.
Escuchando y escuchando al hombre, pude comprender el tipo de vida que llevaba. Sus manos curtidas del trabajo pero su fuerza y su ilusión intacta. Con alegria explicaba que estaba construyendo su pequeña casa cerca de la finca y que en unos meses finalizaría. Al rato, estrecho mi mano y siguio su camino.
Continue con mi escritura disfrutando de una rica cerveza, escuchando la naturaleza y las estrellas que parecían pegadas a un inmenso cielo azul.
En ese exacto momento salieron estas palabras:
“Cuando se decide largar a explorar otros espacios de nuestro mundo, una indefinida cantidad de diversas experiencias pueden suceder. Nuestra mente debe estar dispuesta a captar todas las vibraciones que existan en el camino. Es a través de ese recorrido plagado de nuevos paisajes, colores y personas, en donde vamos aprendiendo a conocernos, a explorarnos hasta el fondo de nuestro ser. Entonces reconocemos lo poco que sabemos de nosotros mismos y lo poco que buscamos encontrarnos. Por eso con cada camino que se transita existe un aprendizaje, algo con que cultivar el espiritu.
Aun asi, no solo es una búsqueda interior, es una interacción con el mundo que nos rodea, con la naturaleza, con el despertar en lugares alejados, bajo cielos desconocidos”. (Escrito el 27 de junio en la Isla de Ometepe, Nicaragua)

17 agosto 2009

Al centro Parte III (Nicaragua)




GRANADA


El sol apenas asomaba cuando el bus comenzo a rodar por la panamericana rumbo a Nicaragua. Seria un largo viaje hasta Granada por lo que cargarse de paciencia tendria que ser indispensable. El paisaje, de un verde intenso, con algunas quebradas y arboles de mediana altura. La ruta, la conexion mas importante entre los paises centroamericanos, tenia una transito movido, con una gran cantidad de camiones y buses circulando en ambas direcciones.
Pasado el mediodia llegabamos a Peñas Blancas, frontera entre Costa Rica y Nicaragua. Igual que cualquier frontera terrestre se deben tomar ciertos recaudos mientras se realizan los tramites ya que generalmente estas areas son “tierra de nadie”. Esto sumado a que hay un enorme transito de nicaragüenses que ingresan a trabajar a Costa Rica en la construccion o en el campo; similar a la inmigración boliviana hacia Argentina. Basicamente los nicas hacen lo que los ticos no quieren hacer o sea ensuciarse las manos.
Luego de dos horas estaba subiendo nuevamente al bus pero ahora en tierras sandinistas. Luego de unos kilómetros, podía observar por la ventanilla el hermoso Lago Cocibolca (Lago de Nicaragua para los libros de geografía, para mi Cocibolca). Se veia inmenso, con aguas de azul oscuro y bastante embravecido. A lo lejos la fabulosa Isla de Ometepe, con sus dos volcanes imponentes pintando un hermoso cuadro de colores.
El viaje se hizo corto mientras miraba el paisaje escuchando musica, por lo que podria haber seguido sentado alli disfrutando de tan hermosas vistas por horas.
Con un agobiante calor y una pesada humedad arribe a Granada.
Esta es una de las ciudades mas importantes del pais, luego de Managua y Leon. Las construcciones son tipicamente coloniales españolas, sobre todo en la zona centrica. Tal cual diseñaban los colonizadores, en el centro se ubica una plaza y a uno de sus lados la catedral, en este caso con una alta cupula amarilla que contrasta con la poca altura de las demas construcciones aledañas.
A pesar de lo pintoresco, las calles se veian muy sucias y el transito totalmente desorganizado, en este caso debido a la falta de semaforos.
Saliendo de cuestiones infraestructurales lo que mas percibia eran las graves falencias en el area social. Una creciente pobreza ataca a Nicaragua y se puede visualizar en las calles, con niños pidiendo, hombres borrachos tirados en las veredas, madres con pequeños chiquitos malnutridos y tantas otras cuestiones. Sin embargo, los problemas arrancan desde el fondo y hay otros inconvenientes que hacen a Nicaragua "un pais de pobres" y no un pais pobre, frase repetida por un amigo nicaraguense durante una charla en Granada.
Luego de una caminata por el centro historico con el sol cayendo por detras del lago, volvi al hostel. Ahi mates de por medio conoci a Ricardo, un artesano mexicano que estaba trabajando en un voluntariado. Resulto ser que el dueño del hostel, un valenciano, manejaba un centro social de ayuda a chicos con discapacidad entre otras acciones. Asi fue que comenzamos una larga charla acerca de su trabajo en el centro social, mi viaje, la realidad nicaragüense y otras tantas cuestiones. Mas tarde se unio a nosotros, Antonio, el creador de la ONG. A partir de alli y hasta altas horas de la madrugada conversamos sobre los políticos latinoamericanos, la conquista española y la pobreza en nicaragua, entre otras cuestiones. Luego de intercambiar diversas opiniones, Antonio saco su laptop y comenzó a mostrarme videos y fotografías del trabajo que realizan en la organización. No solo fue eso, si no que de repente me vi con un hermoso regalo en mi mano: un calendario hecho con fotografías de los niños.
Increible, pero a partir de ese momento mi viaje se transformo, todo lo que tenia pensado empezo a cambiar de rumbo, todo lo que habia planeado se modifico radicalmente. A partir de alli, seria otra aventura, como si lo anterior hubiera formado parte de otro viaje, en otra epoca. Un nuevo libro se abría. Sin quererlo, sin buscarlo, los dias siguientes y hasta mi ultimo dia en centroamerica seria un cumulo de hermosas sorpresas.
Me fui a dormir anonadado, perplejo, por la voluntad, la actitud de esta gente que se dedica a ayudar a los más necesitados y marginados sin pedir nada a cambio.
Son estas cuestiones la que hacen reflexionar sobre cuanto nos quejamos por nuestra realidad sin comprender que hay otras personas que viven una mas triste. No solo eso, si no la fuerza que tienen para afrontar los duros inconvenientes con los que conviven dia a dia. Sin embargo, tambien hay gente como la que pude empezar a conocer mis primeros dias en Granada. Personas que en sus paises tienen una vida comoda pero deciden dejarlo todo para ayudar a los que menos tienen. Asi, sin nada, cruzar el oceano para levantar paredes, enseñar a leer, hacer reir o simplemente escuchar. Son esos anonimos que lo hacen por amor al arte, simplemente y que jamas seran reconocidos o conocidos mas que por esas personas que ayudaron. Aunque es claro que no necesitan nada de todo ello, solo les alcanza con tender la mano.
Al dia siguiente decidí caminar hacia el Lago por la calle La Calzada, en donde se ubican gran parte de los restaurantes y bares turísticos. La callecita de piedra parecia haber sido reacondicionada poco tiempo atras, reforzando su atractivo para que los turistas puedan disfrutar de una caminata.
Llegado el mediodia, el calor era insoportable, por lo que seria un buen momento para descansar. Bajo un arbol de la plaza y junto con una botella de agua me sente a disfrutar del movimiento citadino. Los tipicos turistas "yanquis" con sus caras blancuzcas, sus enormes camaras de foto y su ropa de color caqui, los niños con sus uniformes escolares, los vendedores ambulantes con sus jugos de fruta o sus golosinas; eran algunos de los personajes que pude divisar.
Un breve almuerzo y volver al hostel para recargar energias. Este era de un estilo colonial, con un patio interno y galerias alrededor. Habia sido restaurado y transformado para su actual funcion hotelera. Ademas tenia unas hermosas hamacas, las cuales eran fabricadas por los chicos de la ONG, en donde se podia tomar un comodo descanso.
Echado en una de las hamacas, fumando un cigarro, pude conocer a otro interesante personaje. Aingeru, vasco por elección, pamplonés de nacimiento, era otro de los voluntarios del centro social. Una breve charla me basto para darme cuenta del tipo de persona con la que hablaba. Enorme corazon y sobre todo una fuerte vocación por la solidaridad. Ese fue otro momento importante del viaje, ya que a partir de conocer a Aingeru, también surgirian modificaciones en el trayecto que tenia en mente.
La visita al volcan Mombacho, a unos pocos kilometros de Granada fue una divertida excursion que comenzo temprano por la mañana. En la cumbre del volcan se podia divisar uno de los crateres inactivos plagado de arboles achaparrados. La vista aerea de la ciudad y el lago ya hacia valer la pena el esfuerzo.
La caminata rodeando la montaña seria de cuatro horas por un angosto sendero, pasando por bosques enanos y divisando los otros crateres.
Extenuado regrese al hostel, pensando que ese habia sido mi ultimo dia en Granada, pero horas mas tarde todo cambiaria.

12 agosto 2009

Al Centro Parte II (Costa Rica a la Ida)


Bajo una lluvia torrencial y cargado de expectativas arribe a Costa Rica. Con pocas referencias sobre este pequeño pais centroamericano no quedaria mas que sorprenderme. El viaje en taxi hasta el centro de San Jose, fue sentirme de nuevo en el universo capitalista. Luego de varios dias observando carteles de propaganda politica con las caras del Che, Fidel, Raul y hasta el mismismo Hugo Chavez, tener una publicidad de Mac Donalds o Holiday Inn era recordar lo que es el mundo occidental version siglo XXI.
Costa Rica es el país mas avanzado de Centroamérica. En buena parte debido al turismo que recibe, principalmente de Estados Unidos. Aunque no es la única actividad, ya que tiene un pequeño polo industrial, es el mayor sustento de su economía. Esto sumado a su intachable curriculum de estabilidad política lo convierten en una atracción para inversionistas de todas partes del mundo.
En cuanto a su cultura, es clara la influencia estadounidense desde la gastronomía pasando por el idioma y hasta en la vestimenta. Enorme cantidad de franquicias de comida rápida, ropa ancha tipo rapera y gran parte de los letreros, indicaciones o publicidades en ingles.
La historia indica que es el único pais latinoamericano que no sufrió golpes de estado en el siglo XX y además tiene la particularidad de no contar con fuerzas armadas. Segun me contaron unos jóvenes ticos (ese es el apodo de los ciudadanos costarricenses), luego de lo que ellos llamaban una "pequeña" guerra civil, se decidió abolir las fuerzas militares.
Al llegar al hostal y luego de acomodarme, comencé a preparar el largo periplo del dia siguiente, en el cual me esperaba un largo viaje hasta el pequeño pueblo de Tortuguero, en el caribe Costarricense.
Era domingo por la mañana y nadie circulaba por las calles de San Jose cuando el taxi me traslado hasta la terminal de buses. Alli debia tomar el transporte hasta el pequeño pueblo de Cariari. Antes de subir al omnibus, el chofer recomendo cuidar los objetos personales ya que se subiria y bajaria gente en el camino. Nada sorpresivo si se proviene de un pais como Argentina, en donde reina la paranoia por los robos y asaltos. Quizas para un Europeo o Yanqui acostumbrado a otras cuestiones si habria sido motivo de comentario en su regreso a casa. Acomodado en mi asiento comence a observar los hermosos paisajes montañosos plagados de tupida vegetacion. Luego de atravesar la cadena montañosa que rodea la capital, llegamos a una llanura, con lo que era clara indicacion que nos acercabamos al oceano.
Al llegar a Cariari, un pequeño poblado sin ningun atractivo especial, camine hasta otra terminal de buses ya que debia llegar al embarcadero para alli tomar un bote hacia Tortuguero. Mientras averiguaba, se dio una situación un tanto particular. Un guia del pueblo de Tortuguero comenzo a discutir con uno de los empleados de la empresa que vendia tickets hacia el embarcadero. Atento escuche la discusión entre estos dos personajes. Cuando las aguas se calmaron, consulte con el joven guia del pueblo cual era el inconveniente. Segun este, la empresa de buses intentaba sacar redito vendiendo el ticket de bus junto con el del bote e informando a la gente que es la unica empresa que realiza este trayecto, no permitiendo asi, que la gente elija otras empresas. Esa competencia desleal era la que molestaba a este hombre. De acuerdo con el y a pesar de la insistencia del vendedor de tickets, solo compre el de bus.
Luego de una hora de viaje, estabamos en el pequeño y rustico embarcadero. Un angosto rio de aguas amarronadas seria el camino final. Al subir a la “panga”, tal como se denomina a los pequeños botes, me acomode para disfrutar de un apasionante trayecto por una zona “semi” selvatica. Durante una hora pude observar los enmarañados arboles que asoman a la vera del rio, los troncos flotando y una innumerable cantidad de ruidos de animales e insectos.
El pueblo se encuentra atrapado entre los canales y el mar caribe teniendo una anchura aproximada de 400 metros entre el rio y el oceano. Las construcciones son basicas y no existen comodidades superlativas, ya que no es un punto excesivamente turistico. El hostal donde me aloje estaba en una ubicacion privilegiada, a unos pocos metros del mar. Luego de acomodar mi liviano equipaje emprendi una caminata por la playa. Extensa y despoblada, ideal para escuchar el sonido marino y admirar los pajaros que sobrevuelan constantemente. Durante la temporada de desove, que va de julio a noviembre, se pueden encontrar pequeñas tortugas marinas dando sus primeros pasos, de ahi el nombre del pueblo.
La noche me encontro tirado en una hamaca disfrutando de un cielo cargado de relampagos amagando con largar un fuerte aguacero.
La partida por el rio hacia el embarcadero fue nuevamente motivo de admiracion por el paisaje. San José me esperaba nuevamente con una fuerte lluvia y un cielo gris. Alli debia hacer noche para continuar con el trayecto.
El motivo de mi regreso a la capital fue debido a que las conexiones viales en Costa Rica no son demasiado acordes a un turista que viaja en bus, ya que para trasladarse de un punto a otro, generalmente no queda otra opción que pasar por San Jose.
Al amancer parti rumbo a La Fortuna, pequeño poblado en la cordillera central, a unos 150 kms. Sin embargo al ser una carretera de montaña el viaje seria mas largo de lo pensado. Esto sumado a que el bus paraba en todos las localidades en camino al destino final. Por lo que un viaje que normalmente debería durar 3 horas, termino siendo de unas interminables cinco horas.
Pasado el mediodia, me encontraba en La Fortuna, un lugar tipico de montaña. Construcciones de madera, una plaza central ordenada, poco trafico y escaso movimiento. Recorrerlo demoraria unas pocas horas. A pesar de ello el objetivo principal era visitar el imponente volcan Arenal, ubicado a unos 15km del pueblo.
Rapidamente averigue como llegar y al cabo de unas horas estaba caminando en las inmediaciones de la gran montaña.
El volcan es tal cual uno se imagina en una fotografia, con una forma conica y humo saliendo de su crater. Sorpresivamente para mi, nos pudimos acercar hasta el maximo permitido, unos 300 metros de su ladera.
Desde allí pude observar un espectáculo increíble. El feroz volcán escupiendo lava y pequeñas bolas de fuego con atronadores rugidos. La suerte jugo a mi favor, ya que hacia tiempo que no se registraban movimientos de ese tipo en el Arenal.
Feliz de haber presenciado una maravilla de la naturaleza en su maxima expresion regrese al pueblo bajo un fuerte diluvio.
Por la noche, luego de un calido baño, comence a evaluar como llegar al siguiente punto a visitar. Lamentablemente habria que pasar nuevamente por San Jose ya que desde la cordillera no existe transporte alguno para llegar al Pacifico.
Antes de partir realice una breve pasada por una imponente caida de agua cercana al pueblo. A pesar de ello, la entrada a la misma, era de 10 dolares cuando realmente no lo valia. Aun asi decidi entrar y disfrutar un buen momento cerca del agua, sobre todo para apaciguar el calor.
Conociendo la duracion desde La Fortuna hacia San Jose, arranque temprano, cargado de paciencia. El viaje, otra vez se hizo eterno, pero al atardecer estaba nuevamente en la capital. Sí, de nuevo. De alli, deberia correr hasta la terminal de buses que se dirigen al pacifico; por lo que baje de un bus y rapidamente me subi a otro.
El proximo destino era Manuel Antonio, parque Nacional en el Pacifico.
Era de noche cuando arribe, por lo que no pude apreciar la extension ni la belleza del lugar; solo se escuchaba el ruido del oceano y alguna musica de unos bares cercanos.
Por la mañana inice una caminata, en donde reconoci lo infimo de este pequeño poblado. Plagado de extranjeros, tanto turistas norteamericanos como residentes que luego de una estadía alli decidieron dejar todo para poner un hostal o un bar. Españoles, colombianos, argentinos, eran mayoría entre los pocos costarricenses.
La playa, con una fisonomía distinta a las caribeñas. Grandes riscos, el mar crispado con mucha piedra y una temperatura inferior del agua.
Un hermoso baño, en compañía de unas grandes iguanas que caminaban por la playa, me devolvio un poco el aire. La humedad, sumada a una alta temperatura hacia imperante un poco de refresco marino. Por la tarde se desato una llovizna que postergo al sol por algunas horas.
Aprovechando el agua, decidi descansar, leer, tener un rato de ocio y tranquilidad en una cama. Luego de tanto trajin, era la primera vez que podia parar el cuerpo por unas horas. El golpeteo de la lluvia en el techo sirvió como melodía para una comoda siesta.
Al dia siguiente, temprano por la mañana, arranque mi excursion por el Parque Nacional Manuel Antonio. En esta area se pueden ver una gran variedad de pajaros y animales dentro de una extensa area de vegetacion. La zona es de riscos cercana a la playa y el parque se encuentra alrededor de una peninsula.
La caminata por los senderos era asombrosa, ya que a cada paso se podian ver una enorme cantidad de insectos de todo tipo y color. La humedad no ayudaba demasiado pero el paseo era merecedor de un esfuerzo. Al bajar de un risco, llegue a una pequeña cala, con algunos arboles caidos y ciertas piedras. Ahi pude disfrutar de la tranquilidad y la soledad por algunos momentos. Increible sensacion de paz la que se puede vivir en lugares de esas caracteristicas, perdiendo la mirada en el oceano, admirando cada centimetro y recordando cada detalle de esa pintura.
Continue por el camino hasta llegar a Punta Catedral, en donde se encuentra la vista mas hermosa del parque. Desde alli se divisa la pequeña bahia, los riscos, el mar azulado y los arboles circundando la playa. Luego de tomar varias fotos y disfrutar del paisaje, segui camino.
En un instante estaba en otra playa, aunque esta era mas concurrida, ya que estaba mas cerca de la entrada del parque. Aun asi, al rato, se despoblo por lo que pude descansar y aprovechar un baño relajante en el pacifico. Mientras me planchaba en el mar, unos pequeños monos capuccinos bajaron de sus arboles para interactuar con los turistas. Comica situacion, aunque podria haber sido tragica, cuando el monito comenzo a revolver mi mochila. Como un desesperado sali del mar y corri hacia el mono, que asustado huyo hacia su arbol. Sin embargo el show no termino, ya que aprovechando el final del dia, los simios, abrian los tachos de basura para revisar la comida que habian dejado los turistas durante la jornada.
Cansado luego de un extenso dia de sol, caminatas y playa, regrese a la cabaña. Organice mis elementos ya que el proximo dia tendria que volver a San Jose para preparar mi viaje a Nicaragua.
El viaje hacia la capital fue fugaz y en algunas horas estaba nuevamente acomodando mis cosas y averiguando los horarios de buses para mi partida.
Al dia siguiente parti hacia Nicaragua, sabiendo que volveria a Costa Rica ya que habian quedado pendientes algunos puntos y ademas debido a que mi pasaje aereo partia desde San Jose.
Feliz de haber disfrutado de las bellezas de la naturaleza y aprovechado al maximo el tiempo y los recursos disponibles, me encontraba en el bus que me dejaria en Granada, pequeña ciudad nicaraguense.
La historia continuara a la vuelta en Costa Rica, pero eso solo lo sabria mucho despues de mis increibles vivencias Nicaraguenses.

04 agosto 2009

Al Centro Parte I (Cuba)



Otra vez en la ruta, habiendo dejado atrás mi querida argentina, tome rumbo hacia el norte del continente. Esta vez buscando el calor caribeño y algo más que ello, una experiencia hermosa para rodearme de distintas culturas y costumbres. Allí esperaba, el jugador distinto del equipo, el odiado por unos y amado por otros, el que tiene algo especial, el que deslumbra por sus paisajes, ese lugar llamado Cuba. Tierra de azúcar, selva, sierras y mares verdosos, fuertes coloniales, callejuelas y ron pero también, tierra de Fidel, del Che, de José Marti, de Silvio Rodriguez, entre otros.
La llegada fue con expectativa, con ansias de sorpresa por este oasis plagado de contradicciones. La Habana me esperaba, con su malecón atestado de jóvenes jugando, charlando y algunos otros tomando ron. El sol caía y la vista desde mi alojamiento era increíble. Marta, la señora con la cual arregle para dormir en su departamento, me recibió cordialmente y casi automáticamente comenzamos un jugoso intercambio de ideas y actualidades. De alguna forma, estaba ansioso por tener una autentica conversación con un cubano que viva la realidad diaria en su lugar de origen. No fue complicado mantener el hilo, ya que cada uno de sus comentarios era una repregunta o una exclamación. Como no sorprenderse ante algunas explicaciones, sabiendo que recibimos la información de medios que distorsionan, agrandan, difaman y falsean la realidad en pos de sus intereses comerciales.
Cuba siempre ha tenido la imagen de la oveja negra para los imperialistas norteamericanos, que en busca de la supuesta libertad y democracia destruyeron gran parte de la identidad latinoamericana. Realizando un trabajo de hormigas han conquistado Cuba de una forma mucho mas simple que atacándolos con armas. Sí, gran parte de los cubanos habla ingles y sabe tanto de los Estados Unidos como un norteamericano. Ni hablar de la cantidad de gente que huye desesperada a ese gran sueño americano. Ese espejismo vendido por los yanquis hacia los latinos es su mas astuta manera de colonizar a los hispanos. Cuba es uno de los mas afectados debido a su cercanía, sin embargo, luego detallare como se vive esta locura en los demás países centroamericanos.
Aun así, Cuba resiste, con propaganda política, con un pueblo obediente y desacostumbrado a las quejas y reclamos y sobre todo con un contundente e intrincado sistema burocrático. Probablemente con mayor debilidad que hace treinta años pero aun usando viejas herramientas que sustentan el sistema.
La ambigüedad del pueblo es lo que sorprende. Teniendo la posibilidad de alojarme en casas de familia pude reconocer una dualidad en sus ideas. Por un lado alabando el sistema de salud y educativo pero por el otro quejandose de los pobres salarios y de la imposibilidad de salir de la isla.
El Dr Victor Rodriguez, el cual me alojo en la hermosa ciudad de Cienfuegos, es cirujano de cabeza y cuello y recibe aproximadamente unos 50 dolares mensuales mas la canasta basica provista por el gobierno. La canasta se conforma por alimentos y algunos exiguos productos de limpieza e higiene, los cuales no alcanzan para una familia tipo de cuatro personas. He ahi uno de los grandes inconvenientes del sistema cubano, injusto para algunos y mas injusto para otros.
Martha, la señora que me alojo en La Habana, se quejaba por su imposibilidad de salir a recorrer el mundo. Ella, dedicada a alquilar sus habitaciones en el barrio del Vedado, parece tener un buen pasar economico. Ustedes diran, para que quiere un buen pasar si
es un sistema socialista. Yo les contestare que solo le sirve para conseguir los productos de higiene y limpieza que no alcanzan con la canasta y que clandestinamente se puede
conseguir pagando unos cuantos CUC (Peso Cubano Convertible o La moneda turistica Cubana). Lo demás lo ahorra, no sabria decirles con que finalidad, ya que esa desesperación por el consumo masivo no existe, sumado a que no pueden viajar ni comprar propiedades. De hecho, son escasos los productos de calidad con los que puede contar un cubano.
Ese país de las dualidades entre lo que dice ser y lo que la gente quiere tambien se refleja en otros aspectos. Por ejemplo, una enorme diferencia entre el interior del pais y la capital. El cubano del interior es mas cortes, mas hospitalario y entregado a la charla. Además de estar menos acostumbrados al turismo, su estilo de vida es mas tranquilo, mas pueblerino.
Otra extraña contradicción existe con el sistema monetario. Antes había mencionado a los CUC. Bueno, esta moneda es con la que debe pagar un turista por los servicios y productos que consume. Sin embargo los cubanos utilizan esta moneda que reciben de los turistas pero su sueldo lo obtienen en peso moneda nacional. Cual es la diferencia? El peso moneda nacional tiene una diferencia de 25 a 1 con los CUC. Entonces, ahora podrán entender la desesperación por conseguir ese Oro llamado CUC. Sí, increíble, pero es evidente que el sistema financiero cubano estallara en algun momento si continuan generando esa locura en la gente.
Sumado a este inconveniente, la economía sufre por la falta de ingresos. Solo el turismo y la venta del niquel ofrecen una buena fuente para las arcas del gobierno. Los restantes productos como el azúcar o la fruta son para consumo interno, teniendo que importar una enorme cantidad de insumos desde Europa y America del Sur. La débil economía cubana pende de un hilo, no solo por la compra de productos industrializados, si no por serias falencias en cuestiones energéticas. Esa es la Cuba que choca, que colisiona en todo momento, pero también existe la Cuba hermosa, simple, comoda, ordenada y respetuosa. Calles limpias y seguras mas un tráfico llevadero hacen a La Habana un lugar simple para recorrer. Eso sumado a la mixtura de estilos coloniales, franceses y constructivista tipo sovietico en las construcciones la transforman en un lugar que no puede dejar de transitarse.
Mas alla de este conciso analisis, en la isla se sigue percibiendo cierta magia que la hace un lugar unico, siempre y cuando se vaya en plan de vivir algo de su realidad. Saber que alli se gesto una de las pocas revoluciones socialistas triunfantes en el continente suma otro punto de atraccion. La historia viva de una batalla librada hace cincuenta años por jovenes idealistas, campesinos y extranjeros que con poco marcaron a fuego la historia de un pais.
En cuanto a su geografia y las ciudades que tuve la posibilidad de recorrer no hay mas que palabras de admiracion por tan bellos paisajes. Desde La Habana a Cienfuegos se transita por la autopista que recorre la isla de oeste a este, hasta la ciudad de Santiago, en el extremo oriental. En el centro del territorio se admira el sector agricultor trabajando con la caña de azucar y la ganaderia, en una zona de selva baja. Alli donde se comenzo a gestar la revolucion con el apoyo campesino es donde se producen los alimentos que consumen los cubanos. Luego acercandome a la costa pude divisar las hermosas playas tipicas de arena blanca y fina, palmeras y mar de color turquesa.
Cienfuegos

Mi segunda parada en la costera ciudad de Cienfuegos fue un acierto. Pintoresca ciudad asentada sobre la bahia que lleva el nombre de la ciudad, con construcciones coloniales y un largo malecon que recorre gran parte de la bahia. Alli pude saborear el asfixiante calor caribeño que se hace presente durante gran parte del dia. Sin embargo el clima no me impidio caminar de un lado a otro con mi camara de fotos, observando los rostros, percibiendo el ambiente y los movimentos de los cienfuegueros.
Luego de recorrer durante algunas horas fui en busca de un baño refrescante. Caminando por el malecon llegue hasta la punta de la bahia, donde se encuentran algunos costosos hoteles y un pequeño puesto de comida con una caseta
estrategicamente ubicada para admirar el paisaje. Alli decidi aprovechar un momento de descanso y relax en pleno mar caribe.
A la vuelta decidi tomar un bus, por lo que aguarde bajo la sombra, sin antes dejar de consultar el recorrido a unos jovenes que estaban en la misma situacion. Resulto ser que estos eran estudiantes universitarios cubanos, de distintas localidades, que estaban participando en una congreso de arte, literatura y musica. Uno estudiante de psicologia, otro de medicina y el ultimo profesorado de lengua inglesa. Sin saber cual era el valor del boleto, los muchachos pagaron mi ticket, sin dejar que yo consultara. Comentaron que al finalizar el congreso habria una fiesta a la cual me invitaron a participar. Agradeci, pero al dia siguiente partia hacia Trinidad, por lo que seria imposible. Al llegar al centro, donde se encuentra el prolijo y adornado Parque Jose Marti, baje del bus no sin antes saludar a los estudiantes.
Una rica cena preparada por la mujer del Dr. Victor, que luego se presto a una corta pero interesante charla, fue excusa para descansar con el estomago lleno luego de un dia agotador. Al dia siguiente, preparando la partida hacia Trinidad, la familia me ofrecio folletos de ciudades cubanas, mapas y recomendaciones de alojamiento de familia en Trinidad y Santa Clara.
Trinidad

Saciado de hospitalidad deje Cienfuegos para dirigirme al pequeño pueblo de Trinidad, a aproximadamente una hora de viaje. Patrimonio cultural de la Humanidad, con angostas calles de adoquin y con algo de pendiente, este pintoresco pueblo vive exclusivamente del turismo. Plagado de familias que ofrecen rentar habitaciones, restaurantes y bares preparados para el foraneo. Sin embargo los precios no son accesibles para un sudamericano comun, ya que al recibir europeos y yanquis estos se acomodan a las posibilidades de ellos.
A unos 15km y sobre una estrecha peninsula se encuentra Playa Ancon. Pintoresca, comoda y sobre todo, poco concurrida. Ideal para descansar, disfrutar del calmo oceano y apreciar la hermosa vista. Luego de encontrar la sombra de una palmera decidí acomodarme para un escueto almuerzo. Una breve caminata para reconocer el terreno y un extenso baño en el calido oceano para continuar con un dia de descanso.
La sensación de bañarme en ese mar tan perfecto, fino, colorido, como una pequeña plancha de papel azul verdoso fue de tranquilidad, de alegria y regocijo. Vale la pena el esfuerzo, ganarse la posibilidad de estar en ese instante disfrutando sin pensar en nada, como si el tiempo se estancara por algunos minutos. Si hay algo que se acerca a la libertad seria aquella sensacion. Esos son los momentos en los que no existe mas nada que pedir, solo estar ahi, formando parte del paisaje.
Luego de mi dia playero, me dirigí a Trinidad a realizar un breve paseo por la ciudad. El sol caia pero el calor continuaba. El pequeño pueblo de calles empedradas mostraba un mayor movimiento con el crepúsculo. Los vecinos en las calles, los niños jugando y varios turistas revoloteando. Pequeñas casas coloniales pintadas con colores chillones le daban un color particular a la escenografía Triniteña.
La Habana

Al dia siguiente partí a La Habana nuevamente, ya que habían quedado pendientes algunos museos y zonas por recorrer. Otra vez a lo de mi amiga Martha, que me recibía con los brazos abiertos y un delicioso licuado de Mango, justo para el calor que traia del viaje desde Trinidad.
Decidi tomar un bus para llegar a la Habana vieja, centro original de la capital, plagado de antiguas construcciones francesas y españoles de principios de siglo XX. Los buses publicos son rapidos pero se viaja cual ganado que va al matadero; básicamente, nada distinto a como se viaja en cualquier capital latinoamericana. En unos instantes estaba alli, caminando por las callejuelas plagadas de turistas con camaras fotograficas. Mientras observaba, un hombre, de unos veintitantos años, moreno y petiso se me acerco. Pensando que vendria a venderme cigarros, lo que todo cubano ofrece al turista, prepare una salida diplomatica; sin embargo al enterarse que era argentino cambio su discurso. Me pidio por favor si podria enviar una carta a un hermano suyo que vive en Argentina, ya que el correo cubano no es confiable. En un principio parecia ello, pero luego ante mi respuesta positiva cambio su ofrecimiento y comenzo con su tecnica de venta. Confundido, le agradeci y segui camino.
La ciudad vieja es tal cual fue cuando se construyo, ya que no existe ningun tipo de reforma arquitectonica. Nada restaurado ni modificado, lo deteriorado quedo tal cual estaba, como un envejecimiento normal, sin cirugias. A pesar del insoportable calor y mi busqueda constante de sombra, pude recorrer gran parte de la zona, pasando por el Capitolio, la famosa Bodeguita del Medio, el Hotel Dos Mundos, entre otros lugares atractivos.
La vuelta fue por el Malecon con el sol cayendo sobre el mar Caribe y una leve brisa acariciandome suavemente, tan necesaria despues de un agobiante dia.
Ultimo dia en La Habana y otra jornada de paseos. Me dirigí hacia la Plaza de la Revolucion. Alli, circundada por una ancha avenida se encuentra la plaza, donde descansa el monumento a Jose Marti, filosofo y poeta cubano, precursor revolucionario en la Isla, fundador del Partido Revolucionario Cubano. Enfrente, cruzando una avenida se divisa la famosa figura del Che Guevara, con la conocida y tristemente usada, en remeras de estupidos jovenes, frase "hasta la victoria siempre". En algunos metros cuadrados se pueden ver las raices de la actualidad cubana y su historia revolucionaria. Dos de sus estandartes, en épocas diferentes separados por un trozo de asfalto.
Antes de irme decidi realizar una breve estadia en la famosa playa turistica de Varadero. Increible, paradisiaca pero ajena al resto del pais. El turismo la ha convertido en una playa cualquiera del caribe, en donde se encuentran mayores facilidades y comodidades para los foraneos. Asi todo, el terreno es sacado de una pintura, inimaginable belleza marina, con palmeras, arenas suaves y un sol radiante durante todo el dia.
Finalmente llego el momento de la partida despues de una intensa semana de caminos recorridos. Con ello cargue una experiencia unica e irrepetible. Son momentos en la vida en que los oidos estan abiertos, los ojos atentos y los sentidos dispuestos; son etapas en las que se debe absorber conocimientos, aprender sobre otras culturas y realidades entendiendo que cada historia conlleva una realidad. Esa que nos debe enseñar que todos somos distintos y que de todos se pueden adquirir cuestiones positivas para luego aplicar en la vida personal.
Asi me fui de la hermosa isla Cubana hacia Costa Rica, feliz y sabiendo que retornaría en algún momento de mi vida.